Niños se conectan con la ciencia reconociendo “microbios” y experimentando con cultivos hidropónicos

Como prueba del trabajo conjunto que se está realizando para conectar la ciencia con la primera infancia, las subsecretarias de Educación Parvularia, María José Castro, y de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Torrealba, llegaron hasta el Jardín Infantil “Parque de Los Reyes”, para presentar las iniciativas científicas especialmente diseñadas para impulsar la curiosidad natural de las niñas y niños.

Así es como, junto a los niños y comunidad del establecimiento ubicado en Santiago Centro, se presentaron las charlas: “Un viaje entre los miedos y nuestro universo bacteriano”, guiado por la bióloga Katia Soto y que enseña a reconocer a los diminutos seres que los niños suelen reconocer como “microbios”; y “Mis primeros pasos en hidroponía”, conducido por la ingeniera agrícola Rocío Muñoz y que propone fabricar maceteros auto regantes a partir de botellas desechables.

“Las nuevas bases curriculares de la educación parvularia enriquecen los fundamentos de aprendizaje con nuevas perspectivas acerca de la infancia y la enseñanza. Estamos comprometidos a que, a través del juego como eje fundamental del aprendizaje, los niños realicen sus primeros pasos en ciencias a través de la experimentación y el estímulo de su curiosidad natural”, explica la subsecretaria de Educación Parvularia, María José Castro.

En tanto, subsecretaria de Ciencias, Carolina Torrealba, destacó que, “se trata de introducir más actividades como las que se llevan a cabo en “1000 científicos, 1000 aulas” en jardines infantiles y colegios, llevando a científicas y científicos a contar cómo es su trabajo, mostrando experimentos diseñados para esos niveles y motivando la curiosidad infantil”.

Desde el año 2000, investigadoras e investigadores han estado diseñando charlas, experimentos y actividades especiales para enseñar ciencia en los establecimientos educacionales. Se trata de la iniciativa “1000 científicos, 1000 aulas”, implementada por CONICYT a través de su Programa Explora, que ha llevado a más de 6 mil científicos a recorrer establecimientos a lo largo de Chile.

Ahora, la subsecretaría de Educación Parvularia, junto a la subsecretaría de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación, se encuentran trabajando para incorporar más ciencias en la primera infancia, a través de actividades como las presentadas hoy, que se proponen estimular la curiosidad natural de las niñas y los niños: como pequeños científicos, que descubren el mundo a través de la observación, hipótesis y, por cierto, muchas preguntas.

Ciencia en el jardín infantil

La exitosa charla de la bióloga Katia Soto: “Un viaje entre los miedos y nuestro universo bacteriano”, enseña a reconocer a aquellos diminutos seres que los pequeños suelen reconocer como “microbios”.

En esta actividad se les pide previamente a los niños, que dibujen lo que les da miedo, apareciendo, por ejemplo, dragones, zombis, monstruos, fantasmas, gérmenes y arañas; luego, Katia comienza contando que trabaja mirando en el microscopio a las bacterias. Finalmente, en unas placas de vidrio, en la misma sala, hacen crecer bacterias para observarlas.

En tanto, “Mis primeros pasos en hidroponía” guiada por Rocío Muñoz, enseña a los niños y niñas a fabricar maceteros auto regantes a partir de botellas desechables. La primera etapa del taller contempla abordar conceptos y conocimientos específicos, desde la metodología referente al cultivo sin suelo, hasta elementos de botánica y de fisiología vegetal, en un lenguaje sencillo y adaptado a la primera infancia. Luego, utilizando botellas desechables, vernaculita, agua y plantas, les enseña a los niños y niñas a confeccionar los maceteros auto regantes a partir de una sencilla estructura y también a mantenerlos en el tiempo.