Formación y Acompañamiento

Al ingresar al Sistema de Desarrollo Profesional Docente, los profesionales de la educación tendrán el derecho a formación gratuita y pertinente para su desarrollo profesional.

Las educadoras de párvulos podrán materializar este derecho participando en:

Es un derecho que tienen todos los docentes principiantes, es decir, aquellos que tengan menos de un año de ejercicio profesional o que con dos años no hayan realizado inducción durante su primer año.

Su propósito es acompañar y apoyar al docente principiante durante su primer año de ejercicio profesional para un aprendizaje, práctica y responsabilidad profesional efectivo, facilitando su inserción en el desempeño profesional y en la comunidad educativa a la cual se integra.

Tiene una duración de 10 meses, período durante el cual el docente principiante será acompañado por un mentor.

El Ministerio de Educación, a través de su Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), colaborará en el desarrollo de los profesionales de la educación ejecutando directa o indirectamente programas, cursos o actividades de formación de carácter gratuito.

Estos programas, cursos o actividades deberán considerar tanto las necesidades de los equipos docentes como aquellos requerimientos que se generen a partir de la implementación del Sistema de Desarrollo Profesional Docente.

Estos buscarán apoyar a los siguientes grupos:

  1. Profesionales de la Educación que se estén desempeñando dentro de los primeros cuatro años de ejercicio profesional.
  2. Profesionales de la Educación que no han logrado avanzar, a lo menos, al tramo profesional temprano en su primer proceso de reconocimiento profesional, a quienes se les ofrecerá apoyo para su desarrollo profesional.

La formación local para el desarrollo profesional tiene como objetivo fomentar el trabajo colaborativo y la retroalimentación pedagógica. Es un proceso a través del cual los docentes realizan la preparación del trabajo en el aula, la reflexión sistemática sobre la propia práctica de enseñanza-aprendizaje en el aula, y la evaluación y retroalimentación para la mejora de estas prácticas.

Corresponderá al director del establecimiento implementar el proceso descrito a través de planes locales de formación para el desarrollo profesional, los que podrán centrarse en la mejora continua de las prácticas pedagógicas.